Clarice Lispector.

“Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto – y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.”


 

clarice

A los pocos meses del nacimiento de Clarice Lispector (Ucrania, 1925),  su familia se instala en Brasil, primero en Recife y luego en Río de Janeiro. Allí estudió Derecho para, posteriormente casarse con un diplomático; circunstancia que la llevará por Europa y América. A su vuelta a Brasil, desarrollará su actividad periodística junto con la escritura. Ha publicado Cerca del corazón salvaje, La ciudad sitiada, Lazos de familia, La pasión según GH o La hora de la estrella.

Fue en 2015 cuando, leyendo entrevistas a escritoras como Jenn Díaz, comenzó mi interés por esta escritora brasileña, citada por numerosas autoras como referente principal. Con gran curiosidad me acerqué a Cerca del corazón salvaje, su primera novela, escrita cuando tenía 19 años. Su literatura no solo apela a los sentidos si no que la materia prima de la que se sirve es lo sensorial. Las palabras se difuminan  para dejar paso a los sentimientos que provocan. En primera persona, las protagonistas sienten y piensan, en una espiral de reflexión que deja en segundo plano las acciones. No importa la trama tanto como las emociones: las descripciones y los hechos están al servicio de  la expresión más íntima de los personajes. Pero nunca responde del todo los interrogantes, queda el misterio, señal también característica de su literatura. Es difícil compararla con otros escritores pues su estilo se aparta de las convenciones y se deja llevar por su propia concepción de la literatura. Pero sí que se encuentran paralelismos con la prosa de Virginia Woolf y sus referencias próximas a la ensoñación y al lirismo. Sus reflexiones sobre la escritura y la vida son un testimonio valiosísimo y un gran aprendizaje. Leer a Clarice Lispector sería como salir de la zona de confort, explorar nuevas formas literarias para regresar luego a otros libros y poder apreciar los matices y los juegos ficcionales. Clarice Lispector nos abre los ojos.