El Día de las Escritoras

¿A quién se le olvidó Carolina Coronado?

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Carolina Coronado, Federico de Madrazo.

No se me ocurre mejor manera de celebrar este día que reivindicando la figura de esta poeta española. Ya sé que los currículos educativos son imposibles, no hay tiempo para acabar el temario y mucho menos para incluir más autores en las programaciones de literatura. Pero tampoco veo tan difícil una mención a alguna mujer más que escribiera poesía. Al igual que que considero una falta grave que en algunos libros no aparezca Santa Teresa de Jesús al explicar la poesía mística renacentista, pues oye no estaría de más que el número de mujeres en los libros de texto fuera aumentando. Y no me refiero a esos cuadritos al margen, así como “sabías qué esta mujer escribió algo poco importante”. Por ejemplo, si nos vamos al siglo XIX, qué bonito sería leer en clase los poemas de Carlolina Coronado, tan actuales, sus versos tan directos, una poesía que sorprende, que prende una llama en la literatura decimonónica. Y, al mismo tiempo, serviría para introducir el tema de la igualdad. Porque las mujeres que escriben poesía no solo hablan del amor y la naturaleza sino de los conflictos interiores, dan voz a las injusticias. Tengo que confesar que conocí a esta poeta extremeña de casualidad, en la Biblioteca de Humanidades. Y Voilá! tremenda alegría recorrer aquel tomo enorme con sus obras completas. ¿Por qué nadie me habló de ella antes?

Aquí, un breve apunte sobre su vida. Y en WIKIPEDIA, la reciente actualización de su página (gracias a las colaboradoras del Editatona del sábado 15 de octubre.)

Para leer, unos fragmentos:

Marido verdugo

Nunca el verdugo de inocente esposa
con noble lauro coronó su frente:
 ¡Ella os dirá temblando y congojosa
las gloriosas hazañas del valiente!
 Ella os dirá que a veces siente el cuello
por sus manos de bronce atarazado,
y a veces el finísimo cabello
por las garras del héroe arrebatado.
 
Que a veces sobre el seno transparente
cárdenas huellas de sus dedos halla;
que a veces brotan de su blanca frente
sangre las venas que su esposo estalla.

En este poema, la ironía juega con la épica y, si bien más metafórica, no  llega a enmascarar el verdadero tema que bulle en estos versos. Ya sea en la reflexión sobre la política y la situación de las mujeres o la violencia de género, ambos temas, por desgracia, no podrían estar de más actualidad.

 Libertad

¡Libertad! ¿qué nos importa?
¿qué ganamos, qué tendremos?
¿un encierro por tribuna
y una aguja por derecho?

¡Libertad! ¿de qué nos vale
si son los tiranos nuestros
no el yugo de los monarcas,
el yugo de nuestro sexo?

[…]

Los mozos están ufanos,
gozosos están los viejos,
igualdad hay en la patria,
libertad hay en el reino.

Pero, os digo, compañeras,
que la ley es sola de ellos,
que las hembras no se cuentan
ni hay Nación para este sexo.

También otras escritoras hicieron de su literatura denuncia de la situación opresora que tenían que soportar las mujeres:

Rosalía de Castro, Lieder:

Jamás ha dominado en mi alma la esperanza de la gloria ni he soñado nunca con laureles que oprimiesen mi frente. Solo  cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud. Yo, sin embargo, soy libre, libre como los pájaros, como las brisas; como los árboles en el desierto y el pirata en el mar.

Ángela Figuera Aymerich, No quiero:

No quiero 
que me manden Fulano y Mengano, 
que me fisgue el vecino de enfrente, 
que me pongan carteles y sellos 
que decreten lo que es poesía.

No quiero amar en secreto, 
llorar en secreto 
cantar en secreto.

No quiero 
que me tapen la boca 
cuando digo NO QUIERO…

Sor Juana Inés de la Cruz, “Sátira filosófica en redondillas”:

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión 
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Disfrutad del Día de las escritoras leyendo un poco de, no sé, Elena Garro, Alejandra Pizarnik, Emilia Pardo Bazán, Carmen Martín Gaite, Elena Medel, Marta Sanz, Berta G. Faet…

Digital StillCamera

Birgit Stern, Lesende Frau vía WomenReading.

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